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sábado, 4 de febrero de 2017

7 formas fáciles de engañar a tu cerebro

Gracias a una serie de “atajos mentales”, nuestro cerebro es capaz de economizar tiempo y energía a la hora de procesar la información. Esto, sin embargo, conlleva un riesgo: saltando etapas en el proceso de análisis de la información, podemos caer en ilusiones y trucos. A continuación, aprenderás 7 formas fáciles de engañar a tu cerebro (y algunas otras limitaciones) para “engañar” a tus amigos.
curiosa
7. Una pregunta bíblica.
Nadie precisa de haber asistido a todas las clases de catecismo para responder a esta pregunta: ¿Según la Biblia, cual fue el número de animales de cada especie que Moisés metió en el arca? Si tu respuesta es “dos”, estas equivocado, ya que el que puso los animales en el Arca fue Noé, no Moisés.
Quizá ya lo hubieras escuchado, ¿pero sabes la razón? Muchas personas caen en el engaño porque asocian la palabra “animales”, “Biblia” y “arca” y dan una respuesta rápida, aunque incorrecta. Al acceder de forma automática a su conocimiento del Antiguo Testamento, las personas no perciben de forma correcta que Moisés no era la figura en cuestión. Esto aplica con otras frases, como “¿De qué color era el caballo blanco de Napoleón Bonaparte?”. La respuesta ya está implícita en la pregunta, pero disimulada por ella, y a veces las personas no se dan cuenta.
6. La madre de Joana.
La madre de Joana tiene cuatro hijas: Lala, Lele, Lili y …?
Si tu respuesta es “Lolo” o “Lulu” o algún nombre similar con el de las otras hermanas, has sido victima de tu cerebro, porque no se dio cuenta de que la respuesta correcta es al principio de la frase: es Joana.
En nombre de la eficiencia, nuestro cerebro está condicionado a buscar patrones en todas partes (en este caso, las tres primeras hijas tienen nombres de dos sílabas, empezando por L y terminando en vocal). Como la respuesta correcta huye de la norma, no pensamos en ello de inmediato y, puesto que es aparentemente obvia, no procuramos buscarla al principio de la pregunta.
5. Corrector automático.
engaño letrero
Analiza la foto de arriba y di lo que está mal en ella. ¿Nada? Te equivocas: la palabra “you” (“tú” en Inglés) aparece dos veces en el cartel, pero el cerebro no presta atención a ella cuando se lee la frase por primera vez, porque es innecesaria para entender en mensaje original. Esto refleja otro “atajo cerebral” que excluye información que parece innecesaria.
El cartel presenta la frase “THINK YOU / YOU CAN’T BE FOOLED?”, Que significa “Tú crees / que tú no puedes ser engañado?”, Pero la primera vez que leemos, pensamos que lo que está escrito es en realidad “¿piensas que no puedes ser engañado?”, por lo que el cartel de inmediato se burla de nuestra cara, diciendo: “acabar de serlo”.
4. Ceguera inducida.

Si miras el video de arriba y te centras en el punto rojo, los puntos amarillos simplemente “desaparecen”, ya que son interpretadas por el cerebro como algo sin importancia, y como parte del fondo, algo similar a lo que se menciona en el punto anterior, pero visualmente.
3. Tiempo de procesamiento.
El experimento del retardo del flash (“flash lag”) muestra, de acuerdo con el investigador Buonomano Dean, la “dificultad en la detección precisa de la posición de un objeto durante otro evento”, explicada en parte por el intervalo entre el momento en que algo ocurrió y el momento cuando nuestro cerebro procesa este evento.
Haz clic aquí para hacer el experimento. Pulsa el botón “Start”, y sigue con los ojos el punto azul. Un flash aparecerá en la esquina superior derecha en algún momento. Entonces debes elegir con el cursor el punto donde piensas que el circulo estaba cuando apareció el flash. Es probable que el punto aparezca muy lejos (o por lo menos un poco antes) de lo que estaba en realidad.
2. El bus.
a donde va el bus
Ve el bus y responde rápido: ¿en qué dirección va? La respuesta correcta es “para la izquierda”, porque la puerta de un autobús siempre está en el lado derecho, y como no aparece en la imagen (es como si la puerta estuviera al “otro lado” del autobús, de frente a la acera). Si a menudo viajas en autobús, tal vez no hayas tenido problemas para responder. Por otro lado, si hace tiempo que no te subes a un autobús, puede que no hayas recordado este detalle – en aras de la eficiencia, el cerebro hace que cierta información sea menos accesible, para dar lugar a otra, más reciente o más relevante.
1. Dinero en mano.
Incluso si lo hace rápidamente (aproximadamente en 0.1 segundos), el cerebro necesita tiempo para procesar lo que ve. Para probar esto, toma una moneda de un peso, llama a un amigo y pídele que mantenga su mano cerca del dinero y que con el dedo pulgar y el dedo índice trate de atraparlo, sostén la moneda a pocos centímetros de él y desafía a que lo atrape con sólo dos dedos mientras cae, sin mover la mano o el brazo. No lo hará (a menos que por suerte), ya que hasta que su cerebro llega a entender que la divisa ​​está cayendo, está ya ha pasado por sus manos.
Este intervalo debe tenerse en cuenta especialmente en el tráfico cuando 0.1 segundos de distracción pueden resultar en un accidente.

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