Buscar este blog

lunes, 5 de octubre de 2015

La historia de Maisy, una niña que nació sin sangre

Éste es otro de esos casos que desafían cualquier explicación científica y cuya justificación más rápida sería la de un milagro. Es el caso de Maisy Vignes, una niña irlandesa que nació completamente sin sangre y, casi cinco años después de una recuperación sin explicación médica, inició su asistencia al colegio como cualquier niña de su edad, completamente sin secuelas.
Maisy Vignes Nacio Sin Sangre (2)
El suministro sanguíneo total de Maisy fue absorbido por el organismo de su madre, Emma Vignes, durante el embarazo, pero el feto se sobrepuso y sobrevivió a este escenario tan poco esperanzador. Los médicos quedaron realmente impactados con lo sucedido y temían que la niña, que nació prematuramente, terminaría con severos daños cerebrales a causa de la privación de oxigeno dentro del útero.
La niña recibió en total tres transfusiones sanguíneas en las primeras dos semanas después de su nacimiento, en diciembre de 2009, y completó todos los procedimientos necesarios para su alta en el hospital. Hoy, con casi cinco años de edad, la pequeña impresiona a sus profesores en la escuela, demostrando una inteligencia por encima del promedio.

Un caso increíble.

La señora Vignes, que solía trabajar como recepcionista en un hotel, declaró que la situación le resultaba completamente increíble y que ninguno de sus antepasados había escuchado hablar de algo parecido.
“Hubo casos anteriores de niños que nacieron con cantidades pequeñas de sangre, pero Maisy tenía un nivel de hemoglobina que tendía a cero. Existen historias de personas que sobrevivieron hasta con niveles cuatro de hemoglobina, pero que cualquier humano resista después de quedarse completamente sin sangre, es algo que jamás se había visto”, resalta.
Según la madre, el embarazo avanzó sin problemas hasta la 43ª semana, cuando percibió algunos golpes preocupantes y después su hija dejó de moverse. “Hice una cita en el hospital al día siguiente y, antes de que me diera cuenta, los empleados me estaban diciendo que necesitaban hacerme una cesárea de emergencia. Fui llevada hasta la sala de operaciones antes de tener oportunidad de decirle a cualquier otra persona”, dice.

Momentos de tensión.

Maisy fue llevada a la unidad de terapia intensiva después de su nacimiento y Emma ni siquiera tuvo la oportunidad de ver a su hija. “Las enfermeras me visitaban a toda prisa y me mantenían informada, pero todas parecían entristecidas y con rostros serios. Fue muy confuso y atemorizante”, dice la madre.
Maisy Vignes Nacio Sin Sangre (3)
Cuando nació, la única sustancia en el sistema circulatorio de Maisy era el plasma sanguíneo, sin hemoglobina – los glóbulos rojos que transportan el oxígeno. Los médicos intentaron encontrar una vena para retirar una muestra del material, pero no consiguieron extraer nada. La primera transfusión a la pequeña se hizo a través de su cordón umbilical.
El primer familiar que pudo ver a la niña fue su padre, Mook Vignes, quien notó que era anormalmente pálida. Cuando la madre finalmente pudo ver a su hija por primera vez, el aparato respiratorio de la niña ya había sido removido, pero aún era alimentada a través de tubos. “Estaba envuelta por cables, pero era más fuerte de lo que esperaba. Aunque no puede amamantarla naturalmente”, apuntó Emma.

Alivio y alegría

La niña recibió dos transfusiones de sangre y una de plaquetas en las semanas posteriores y fue dada de alta para que fuera a casa el día de Navidad. “Fue el mejor regalo que pudimos imaginar”, dice Emma. Pese a esto, hubo un periodo de tensión, durante el que los padres se mantuvieron preocupados por las posibles secuelas.
Maisy Vignes Nacio Sin Sangre (1)
“Se nos advirtió que Maisy podría haber sufrido daños cerebrales por la falta de oxígeno. El gran hito era verla comenzar a hablar a los 18 meses. Si eso sucedía, sería una buena señal de que su cerebro se estaba desarrollando correctamente. Cuando dijo su primera palabra – ‘dada’ –, a los 15 meses, fue un momento muy emocionante”, dijo la madre.
La señora Vignes dio a luz al segundo hijo de la pareja hace aproximadamente cuatro meses, un niño llamado Ellis. Aunque temían que la situación volviera a repetirse, nada anormal tuvo lugar durante la gestación y el parto. Hasta hoy, nadie puede decir a ciencia cierta cómo es que la sangre de Maisy dejó su cuerpo y fue a parar al de su madre, y mucho menos cómo fue que la niña sobrevivió, pero siempre es un alivio cuando un milagro sucede y todos son felices, ¿no?

No hay comentarios:

Publicar un comentario